Madreagua en Madrid.

El pasado mes de abril Antonio Agudelo presentó su libro Madreagua en Torrejón de Ardoz, Madrid. Reproduzco la presentación que le hicieron allí porque es todo un elogio a su labor poética. Desde aquí mi más sentida enhorabuena.

Presentación del libro “MADREAGUA” de Antonio Agudelo. Ediciones Depapel  por Fernando Calvo García, Casa de la Cultura de Torrejón de Ardoz (Madrid)

Antonio, cuando yo vi el libro “Madreagua”, vi un libro hermoso y cuando lo tuve entre mis manos se pegó a mi piel como un grito silencioso.

En la primera lectura me invadió un halo de belleza. Sentí que había leído un buen libro, de calidad poética, un manantial como el agua pura de los neveros, un agua que te da sed. Fue una revelación, un camino virginal donde te llenas de esencia. Es un libro hermético, alucinado, de una extraña locura. Es pura imagen, un manjar, un postre en la poesía, un lenguaje celeste. Poesía depurada, profunda, suave.

Antonio es un hombre libre y escribe para ser más libre en la soledad de los bosques. Es un poeta del pensamiento. Escribe una poesía intelectualista que emociona la inteligencia. “Poeta pensador”. Es su poesía una poesía visionaria: la Imagen intenta sustituir el discurso.

Es una poesía de un cierto irracionalismo. Hay un barroquismo en sus poemas, un lujo. Busca una realidad superior en sus imágenes casi ininteligibles. No es que sea un libro surrealista; pero hay versos que a mí sí me lo parecen:

“Tú solo eres un río si se abrazan dos desiertos.”

“Ni el mendigo que come pan de lluvia con el roce de un gorrión.”

La suavidad del grito de este libro al oído es la de un ser espiritual. Son palabras sin final que se desbordan por los márgenes de las hojas llenando los cántaros vacíos. Tus palabras son gotas de agua iluminadas por el sol, son brillantes de luz; sólo éstas se pueden beber en los arroyos blancos.

Con este poemario tú despiertas los trenes silenciosos de nuestro olvido. La “madre” es la palabra y la palabra es luz y tú eres luz en medio de las bestias. Morirás en la claridad, en los brazos de la palabra y siendo ceniza, serás una ceniza de luz. Serás una tumba vacía porque el espíritu nunca muere.

Piensa que este libro es semilla en nuestras manos, en las manos de tus lectores. Es un libro que impregna los ojos de claridad haciendo tu alma transparente, un éxtasis…

Son palabras orladas por un arco iris de besos al alba. Es un aljibe de copos blancos que al caer en las manos se hacen Madreagua.

Lumbre, brasas de sueños del tiempo de los días de tu corazón. Es una música de terciopelo donde se oye el silencio del corazón desatado, caballo blanco, lágrimas de canciones de agua. Hoy estamos aquí como ascuas esperando un soplo para arder. Un abrazo muy fuerte por esta obra de arte. Yo creo en este libro porque siendo divino es humano.

Fernando Calvo García

26 de Abril del 2013 Torrejón de Ardoz (Madrid)

Os dejo las fotos del evento:

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La imagen escogida refleja la idea de que prestamos demasiada atención a las cosas secundarias y olvidamos las esenciales hasta que las perdemos y notamos su vacío
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